sábado, mayo 22



Fue mucho despues cuando la luciernaga levanto el vuelo. Desplego las alas como si se le hubiese ocurrido de repente. Un instante mas tarde, cruzaba la barandilla y se sumergia en la envolvente oscuridad, Describio, agil,  un arco en torno al deposito, tal vez intentando recuperar el tiempo perdido. Y tras permanecer unos segundos inmovil observando como la linea de luz se extendia en el viento, volo hacia el sur.
Aun despues de que la luciernaga hubiera desaparecido, el rastro de su luz permanecio largo tiempo en mi interior. Aquella pequeña llama, semejante a un alma que hubiese perdido su destino, siguio errando eternamente en la oscuridad de mis ojos cerrados. Alargue la mano repetidas veces hacia esa oscuridad. Pero no pude tocarla. La luz tenue quedaba mas alla de las yemas de mis dedos.

Haruki Murakami; Tokio Blues (Norwegian Wood), 2005.

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