Afuera la juventud. La fertilidad del sol penetrando...
Adentro lo que queda de mi forma.
Y de repente con un flechazo de amor incondicional y prohibido, dejo que escriba con heridas en mi piel:
Semillas en el cuerpo, Recuerdo de vuelo...
Lo descubro a El como a un antídoto.
No estoy un sábado soleado e inocente frente a un monitor de cuarzo líquido.
No lo estoy.
Estoy diseñando mis alas.
Estoy inconcientemente acordando mi exilio.
Estoy
No hay comentarios:
Publicar un comentario