No lo buscaba. lo habia visto nadar mas de una vez, enorme, hermoso en el mar inmenso.
Miraba desde arriba su color y el verde del agua haciendole reflejos.
parada en la orilla sobre las piedras redondas y sin filo tropezo...
y ahi estaba él, brillante y cansado del mar se recosto en sus piernas.
No supo que hacer.
Lo tenia ahi encima en todo su esplendor, vivo, nadando cuasi inmovil en el pequeño estanque que se formaba entre sus ingles.
y si lo agarro? y si quiere dormir aqui por las noches?
La tarde cayo y el seguia buscando noseque alli donde nunca habia estado.
Nunca penso en quitarle libertad, pero hubiese querido cerrar las piernas para que se quede aunque sea un rato mas.
El pez nunca encontro lo que buscaba ( o si, quien sabe)
y asi, sin mas, salio del diminuto estanque ese que era ella, raspando con la cola los bordes de la noche.
La luna subio roja como el sol.
Ella aun en el agua cerro los ojos para ver el dorado desde adentro de sus parpados.
[No todo da lo mismo.
Cuando la red aprieta duele el corazón de las bestias del mar.
Embarque hacia las aguas tranquilas,
embarque hacia lo profundo del sol.
Ernesto de la Fuente]

El fotografiado: Laureano Lozano
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